Fauna

En un viaje a través de diferentes continentes, me aventuré a descubrir la maravillosa diversidad de la fauna y la flora en tres regiones del planeta: Asia, España y Latinoamérica. Un documento único de vida silvestre y paisajes por los que he estado y he habitado. A través de mi mirada más personal, esta selección, buscando mostrar la esencia misma de la naturaleza en su estado más puro. Este fotoreportaje es un testimonio visual de los encuentros fascinantes que tuve con seres y entornos naturales que nos recuerdan la asombrosa diversidad de nuestro planeta y la importancia de conservarla para las futuras generaciones. Descubre este viaje fotográfico a través de continentes, biomas y especias, donde la fauna y la flora nos sorprenden y cautivan con su infinta belleza. Un proyecto personal en constante evolución para retratar el amor por la naturaleza y el territorio.

Colombia: hasta que el corazón aguante

HASTA QUE EL CORAZON AGUANTE -Entre la diversidad de América Latina, Colombia emerge como una pintura viva, teñida de contrastes, riqueza cultural y una historia marcada por una guerra que no termina. Tras su exuberante realismo mágico, se esconde una realidad social compleja, marcada por la desigualdad y una incesante violencia. Este reportaje se sumerge en las calles bulliciosas de algunas de sus ciudades, sus páramos y montañas Andinas y su diversa costa caribeña para descubrir la realidad de un país en constante crisis. A través de testimonios y encuentros con sus habitantes, este reportaje se sumerge en las profundidades de una nación en constante búsqueda de justicia social. Desde la lucha contra el narcotráfico hasta los esfuerzos por construir una paz duradera, cada capítulo de esta historia revela las grietas más oscuras del país pero también las oportunidades que marcan el panorama social colombiano. Líderes sociales En países como Colombia, así como en muchas otras regiones de Latinoamérica, construir una comunidad es fundamental para garantizar el cumplimiento de los derechos sociales. En Colombia, la figura del líder social asegura la cohesión, la comunicación y la memoria de la comunidad al denunciar las injusticias, reclamar derechos, proteger la tierra y divulgar la labor que realizan en los barrios y pueblos donde residen. En las regiones más rurales del país, estos líderes son constantemente amenazados, ya que sus demandas, las de su pueblo, se oponen a las explotaciones de multinacionales, mayoritariamente extranjeras, que pretenden destruir y expoliar sus territorios ancestrales. Solo en 2024, más de 420 líderes sociales fueron asesinados en todo el país. Aun así, la lucha continúa, pero… ¿hasta cuándo? En las comunas de las ciudades más grandes, esta figura actúa como un muro de contención contra las mafias locales que intentan reclutar a los jóvenes para usarlos en actividades criminales. En estos barrios, los líderes ofrecen actividades e imparten talleres de arte comunitario, clases de música y deportes, además de brindar apoyo moral y psicológico a quienes lo necesiten. Todo esto lo hacen de manera desinteresada y sin recibir nada a cambio, excepto el respeto de casi todos sus vecinos. El riesgo extremo al que se enfrentan día tras día no los frena, sino que los fortalece para continuar con su labor indispensable. A lo largo de este viaje, tuvimos la oportunidad de conocer a algunos de ellos, quienes no dudaron en recibirnos. Ya fuera a través del graffiti y el rap, en la construcción de un museo de la memoria para recordar a las víctimas del estallido social de 2021 o en la promoción de un auditorio comunitario, su incansable trabajo sigue allanando el camino hacia la paz en un país que no la ha conocido en los últimos 50 años. La guerra permanente En Colombia, prestar servicio al ejército aún sigue siendo algo obligatorio. A partir de los 18 años, todos los jóvenes varones -a excepción de víctimas del conflicto armado, indígenas y otras realidades sociales- son llamados al servicio con tal de servir a los intereses del estado y, supuestamente, a los de la ciudadanía colombiana durante un período de aproximadamente 18 meses. A pesar de su obligatoriedad, la constitución contempla la objeción de conciencia como un derecho pudiendo librarse uno de dichas obligaciones pagando una tasa. Tras el servicio, los cadetes pasan a ser reservistas hasta los 50 años de edad siendo susceptibles de ser llamados a filas en cualquier momento. Atravesando el parque natural Cocora conocimos gracias a Alvaro Imbert algunos de los miembros de uno de los batallones de práctica quienes, preparándose para una larga travesía de 6 meses por los valles de esta extensa reserva, no dudaron en dejar sus quehaceres con tal de enseñarnos todo su repertorio armamentístico y posar orgullosos ante nuestras cámaras. Y es que según nos cuentan, somos los últimos civiles que verán en los próximos meses de expedición. Al Cauca Históricamente, una de las zonas más azotadas por el conflicto Colombiano ha sido la región del Cauca. A pesar de los acuerdos de paz, las disidencias de las FARC, el paramilitarismo y otras guerrillas que aún disputan la zona siguen perpetrando a día de hoy numerosas atrocidades y violaciones de derechos humanos hacia la población civil que habita el territorio. Este selvático valle ha sido el escenario de diversas masacres y motivadas por intereses económicos, ideológicos y racistas -la mayoría de su población es afrodescendiente víctima principalmente de los denominados paracos- empujando así a gran parte de sus habitantes hacia otros territorios de Colombia. Y es que este país es uno de los territorios con más desplazados internos de Latinoamérica, en dónde un 9,2% de su población se ha visto forzada a dejar su comunidad. Por no hablar de los exiliados que tienen que migrar con tal de salvar su integridad. Según datos del gobierno, Colombia cuenta con más de 3 millones de migrantes en todo el mundo, siendo el segundo país con más personas desplazadas después de Venezuela. Algo que se conoce como la diáspora colombiana y que no solo se debe al conflicto armado, sino también al contexto económico, entre otras. Como en toda guerra, los civiles son las principales víctimas. En este caso, pero, la atención mediática es casi nula.  En San Cipriano conocimos a Nelson (Nombre ficticio). Nos cuenta con una inquietante naturalidad como a su hermano lo mató la guerrilla y cómo sus padres murieron posteriormente, según nos dice, de pena. A pesar de sus circunstancias, vive el día a día guiando a turistas en esta comunidad en el corazón del bosque húmedo tropical. Sin dudarlo me acepta un retrato, aún así prefiero mantener su identidad en el anonimato. En esta pequeña comunidad solo hay única vía de acceso. Unas vías de tren abandonadas en dónde los lugareños han acoplado sus motocicletas a unas plataformas para conducir por los raíles como si de un tren se tratase. Un ejemplo que retrata cómo, una vez más, las comunidades del Cauca están condenadas a resistir y luchar por su cuenta para que,

Filipinas

Filipinas: la amenaza climática se intensifica. Formada por más de 3.500 islas habitadas, Filipinas es uno de los países más vulnerables a los efectos del cambio climático. Tifones, huracanes o la subida del nivel del mar son algunos de los retos a los que se enfrenta el país año tras año. Con una población mayoritariamente rural y de bajos recursos, la vulnerabilidad es aún más grande, pues adaptarse a los efectos del clima se ha vuelto una tarea casi imposible. Filipinas ocupa el tercer puesto en el ranking de países condenados a desaparecer por la subida del nivel del mar. Estos efectos sumados a la desforestación ilegal están generando una perdida masiva de biodiversidad en uno de los lugares con más especies autóctonas del mundo. Las amenazas y los asesinatos ade activistas ecologistas también son una realidad en Filipinas. Según Global Witness, entre 2018 y 2019 murieron más de 70 líderes sociales acusados de y enemigos del estado. Esta serie fotográfica se aproxima al día a día de la sociedad filipina mientras poco a poco, se va adaptando a los nuevos retos de la amenaza climática. 

Guatemala: después del conflicto

Guatemala: después del conflicto. La guerra civil guatemalteca fue un conflicto armado que se saldó con la vida de más de 200.000 personas, 45.000 desapariciones y un sinfín de atrocidades -perpetradas principalmente por el ejército del país- las cuales, a día de hoy, aún retumban con fuerza en la memoria colectiva. Los inicios del conflicto se remontan a los años 50, durante el gobierno de Jacobo Árbenz del Partido Acción Revolucionaria. Arbenz, buscando terminar con el expolio de las tierras de Guatemala a través de grandes empresas como la estadounidense United Fruit Company, promovió el Decreto 900. Una reforma agraria para regular los oligopolios, expropiar latifundios, terminar con los beneficios fiscales y, en definitiva, devolver la soberanía comercial a los campesinos locales. Estados Unidos, siguiendo su estrategia habitual, instigó a la oposición y al ejército para dar un golpe de estado, hacerse con el poder y recuperar así el control de las tierras de la UFC. Un golpe que acabó perpetuándose dos años más tarde, en 1954, cuando el coronel Carlos Castillo Armas, apoyado por el ejército y financiado por la CIA, se hizo con el poder. Así empezó una sangrienta guerra civil que se fue intensificando progresivamente alargándose 36 años y abriendo una brecha irreparable en el país centroamericano. Asesinatos, torturas, desapariciones y un genocidio que acabó con la vida de más de 40.000 personas -principalmente indígenas de la etnia Ixil, descendientes directos de los Maya- como resultado de un descontrol del ejército y el racismo hacia las comunidades indígenas. No fue hasta el año 1996 cuando se firmaron unos acuerdos de paz que, a día de hoy, siguen en la cuerda floja. A pesar de las promesas y los compromisos firmados en el tratado, las reparaciones a las víctimas no llegan y es que aún hay más de 45.000 desaparecidos, según Amnistía Internacional. Esta serie fotográfica se aproxima al día a día de las y los guatemaltecos y en cómo luchan por sobrevivir a un pasado aún muy latente en la sociedad. 

México: retos y luchas diarias.

México: retos, tradición y luchas diarias. Una selección de retratos, realidades, lugares y situaciones para documentar un atisbo de la realidad sociocultural del sur de México. Trabajo precario, pobreza y desigualdades, pero también cultura, patrimonio, tradiciones y naturaleza salvaje como elementos que constituyen la realidad del país. Una selección que forma parte de la serie en desarrollo “Lecciones de calle en México y Guatemala” en donde, a partir de crónicas en formato storytelling, datos e impresiones personales, se constituye un documento gráfico para sensibilizar sobre los problemas, las peculiaridades, la historia y las virtudes de estos dos rincones únicos en el mundo. Partiendo des de Ciudad de México, pasando por el Pacífico -Puerto Escondido y Chacahua- hasta llegar a la capital de Chiapas, San Cristobal de las Casas, este reportaje se aproxima de manera observacional a las diferentes realidades que conforman el día a día de las peculiaridades, la humildad y sobretodo el alegre espíritu de la sociedad mexicana.